Reparación de persianas
Cinta gastada, lama rota o persiana atascada a media altura: casi siempre tiene arreglo con los recambios que viajan en la furgoneta.

Junto al mar, la brisa de la noche entra por la balconera. El mosquito, si encuentra rendija, también.
Ventanas, balconeras y puertas
Una habitación fresca y sin picaduras: eso es lo que se consigue con una mosquitera bien elegida. Colocamos mosquiteras en Montgat cortadas para su ventana, su balconera o su puerta, y no recomendamos ningún modelo sin ver primero hacia dónde gira la hoja y qué persiana baja por delante.
A medida
Cuando la mosquitera nace de las cotas de su ventana, el perfil asienta contra el marco sin holgura y no queda ni un centímetro de paso libre para los insectos. Un modelo de catálogo rara vez encaja bien en casas donde los huecos no miden igual de una planta a otra, y en muchos edificios del pueblo, levantados en épocas distintas, eso es lo normal.
Por eso lo primero es ir a verla con la cinta métrica: tomamos cada abertura arriba, en medio y abajo, y apuntamos el giro de la hoja, lo que asoma la guía de su persiana y si el carril inferior puede ir apoyado en el suelo. Con esa libreta preparamos los perfiles de aluminio en el taller y regresamos para colocarla, ajustarla y probarla con usted delante.
Antes de despedirnos ese día ya le decimos qué día volvemos a colocarla, según cómo vaya la temporada. Así sabe desde el principio cuándo podrá dejar la ventana abierta por la noche.
Una mosquitera mal medida acaba rozando, se descuelga con una ráfaga de viento o deja libre una esquina, y en dos veranos está en el contenedor. Tomar bien la medida es lo que le ahorra volver a comprarla.
Hueco por hueco
Elegir bien resulta sencillo si se empieza por el gesto de cada día: cómo abre la hoja, cuántas veces se cruza y qué hay encima del marco. Con esas tres respuestas, el sistema casi se decide solo.
Va arrollada en un tubo dentro de una caja de aluminio de pocos centímetros, sobre el marco, y se despliega tirando de una barra hasta el alféizar. Es la mosquitera enrollable que más colocamos en dormitorios, porque convive con la persiana sin tocarla y en invierno desaparece. De junio a septiembre, limpie sus guías con una bayeta mojada cada cuatro semanas, y más aún si vive cerca del agua, porque la arena fina de la playa acaba en todos los rincones.
Se recoge plegándose como un fuelle contra el lateral, y abajo solo queda un carril casi plano, así que nadie tropieza al salir al balcón con la bandeja del desayuno. Las mosquiteras plisadas son las que mejor responden en salidas a terraza de mucho uso. Cuando sopla fuerte, lo mejor es dejarla cerrada del todo o recogida del todo: a medio abrir es cuando más trabaja el tejido.
Es un marco rígido que corre por un riel propio, paralelo al vidrio. Las mosquiteras correderas son lo más lógico para la cocina o la galería que ya abre deslizando, y no llevan caja ni muelle. Solo piden un carril limpio: con un repaso de aspirador al empezar la temporada, no se atascan.
Un bastidor que se ajusta a presión o con clips y ahí sigue hasta el otoño. Es la indicada para ventanas que no se usan para asomarse, como el aseo o el tragaluz del patio de luces. No tiene mecanismo, así que apenas hay nada que pueda estropearse.
Gira sobre dos bisagras como una contraventana diminuta y se mantiene cerrada con un imán. La recomendamos cuando la hoja de cristal gira hacia la calle o cuando el cajón de la persiana ocupa todo el espacio de arriba.
Para las puertas de casas con patio o jardín, como muchas de Montsolís y Can Maurici, montamos mosquiteras de puerta con perfil reforzado y un carril inferior casi a ras de suelo. Las hacemos plisadas o batientes en función de la anchura y del trajín de cada casa.
Paso frecuente
En una balconera, lo que usted quiere es cruzar diez veces seguidas sin pelearse con la malla. Quien vive frente al mar deja esa hoja abierta casi todo el verano, y por ahí se le cuela buena parte de los mosquitos de la casa.
Si la puerta pasa del metro de ancho, solemos partirla en dos plisadas que se juntan en medio: cada mitad pesa menos, la mueve un niño y la brisa de levante la zarandea menos que una sola hoja enorme.
Malla y perfil
La malla decide cuánto aire entra, cuánto se ve el paisaje y cuánto aguanta el uso. Le explicamos las tres que montamos para que elija según quién duerma en cada habitación.
La clásica: fina, oscura, prácticamente invisible cuando mira hacia fuera, y deja pasar la brisa. No se oxida con el aire salino, algo que en primera línea es lo primero que hay que mirar.
Su trama es más apretada y retiene mucho del polen de marzo y abril. Como el aire circula algo peor, la reservamos para el cuarto de quien sufre alergia.
Lleva un hilo más grueso y recubierto que resiste zarpazos y empujones. Si el gato tiene costumbre de trepar, ninguna malla es eterna, pero esta dura bastante más que la fina.
El perfil es de aluminio lacado, blanco o a juego con sus ventanas, y los tornillos son inoxidables. Junto al mar, un tornillo corriente deja una lágrima de óxido en el marco en pocos meses, y eso es justo lo que queremos evitarle.
Sol de mar, de junio a septiembre
Con el hueco bien cerrado se duerme sin picaduras, aunque el vecino tenga la terraza llena de plantas. Este insecto rayado ya vive en toda la costa del Maresme y en Badalona: es diminuto, también ataca a pleno sol y se aprovecha de cualquier rendija de pocos milímetros.
Su temporada fuerte va de junio a septiembre, justo cuando la casa vive con las ventanas abiertas y el sol de mar calienta las fachadas hasta bien entrada la noche. Por eso cuidamos tanto las esquinas y los laterales: una malla perfecta con un lado mal ajustado no sirve de nada.
Le basta un dedo de agua para criar, la de un cubo olvidado o la del sumidero de un balcón. Además de la malla, le aconsejamos revisar cada semana la terraza y vaciar cualquier recipiente con agua estancada.
«Casi nunca falla la malla. Falla la esquina que se quedó sin cerrar.»
En la misma ventana
Lo que usted quiere es seguir bajando la persiana como siempre, con la mosquitera puesta. Para eso medimos cuánto asoma la guía de la persiana y qué fondo libre deja el marco: la enrollable irá hacia el interior o hacia la fachada según el espacio, y la corredera aprovecha el carril de la propia ventana.
En ventanas con cajón compacto, a veces la malla cabe dentro de ese mismo cajón, algo que comprobamos al medir. Si la ventana es antigua y el marco está blando, lo reforzamos antes de fijar nada, para que los tornillos no acaben aflojándose.
Y si mientras medimos vemos una cinta a punto de romperse o una lama rajada, se lo comentamos sin rodeos. Es otro trabajo, pero así sabe en qué estado está la ventana entera antes de cerrar el encargo.
Si la persiana también lo pide
Cinta gastada, lama rota o persiana atascada a media altura: casi siempre tiene arreglo con los recambios que viajan en la furgoneta.
Una persiana nueva cortada en taller para ese hueco, con aluminio y tornillería preparados para el salitre.
Lo que tiene a su favor
Ir a tomar medidas y darle el importe es gratis en Montgat y en los municipios cercanos. Si prefiere adelantar, hágale una foto al hueco; cuando nos llame le damos un WhatsApp para enviárnosla y le orientamos antes de ir.
La misma persona que toma las medidas es la que vuelve a colocarla. Si algo no encaja, sabe a quién llamar y esa persona conoce su ventana.
Perfiles lacados, malla que no se oxida y tornillos inoxidables, porque con la humedad del litoral el material corriente se pica en pocos meses.
Si una vez puesta algo roza, se suelta o no cierra bien, regresamos y lo dejamos fino. Respondemos de nuestro trabajo una vez terminado.
Cómo se hace
Llámenos cuando le venga bien, a cualquier hora, o rellene el formulario. Si tiene a mano un vídeo o una foto, al hablar con usted le indicamos el WhatsApp donde recibirlo: así vemos la apertura y la persiana antes de ir.
Medimos cada abertura en tres alturas y le mostramos muestras de malla y colores de perfil. Cuando nos vamos ya tiene el importe, y usted decide sin prisa.
Cortamos el aluminio y tensamos el tejido siguiendo las cotas apuntadas en su ventana. El día de colocación ya lo acordamos al medir.
Fijamos la mosquitera, regulamos el recorrido y es usted quien la estrena abriéndola un par de veces. Antes de marcharnos le explicamos cómo mantenerla limpia para que le dure muchos veranos.
Coste orientativo
El importe sale del sistema elegido, del ancho y alto del hueco y de la malla. Aquí no verá cifras, porque la cocina y el dormitorio de una misma casa suelen pedir soluciones diferentes; después de medir le damos el presupuesto, sin compromiso.
La mosquitera fija y la sustitución del tejido cuando el bastidor todavía aguanta.
Enrollables, correderas y abatibles para ventanas de dormitorio, cocina y salón.
Plisadas y mosquiteras de puerta, sobre todo en anchos grandes o con malla para mascotas.
Si quiere proteger varias ventanas, avísenos al llamar: pasamos a medirlas todas juntas y le presentamos un único presupuesto.
Dónde trabajamos
Vamos a cualquier barrio de Montgat, de las calles junto a la vía del tren a las de la parte alta, y como persianistas del Maresme cubrimos además los pueblos y ciudades que lo rodean. Cerca del agua manda el salitre y arriba, entre chalés con jardín, la humedad del riego. Por eso cada zona pide su malla.
Porque el sistema marca la mayor diferencia: una fija sale bastante más barata que una plisada de puerta. Luego influyen las medidas de la abertura, el tejido que elija y si quiere un lacado distinto del blanco. Para no darle un número al aire, preferimos verla antes. Ir a medir y presupuestar no le compromete a nada.
Lo habitual es una enrollable vertical montada hacia el interior del marco. De ese modo cada una corre por su guía y nunca se rozan. Cuando la hoja de cristal es deslizante, sale más a cuenta una corredera con carril propio. La elección final depende del fondo libre que encontremos al medir.
Una plisada o una de puerta con tejido para mascotas y cierre magnético, que cede con un empujón suave del hocico. La malla fina acaba cediendo antes si el perro sale a la terraza varias veces al día. También conviene un umbral bajo, para que no tropiece con el carril. Si es un perro grande, valoramos reforzar la parte de abajo.
Sí, mientras el bastidor y el mecanismo estén sanos. Quitamos el paño dañado, tensamos uno nuevo y el conjunto vuelve a funcionar como el primer día. En las enrollables cansadas también sustituimos el muelle de recogida. Cuando el aluminio está torcido o los anclajes picados de óxido, le diremos claramente si sale mejor hacerla de nuevo.
Sí, medimos siempre nosotros y sin cobrarle el viaje dentro de Montgat ni en las poblaciones vecinas. Lo hacemos en tres alturas por abertura, porque casi ningún marco está totalmente recto. Si quiere adelantar, llámenos y le daremos un WhatsApp para que nos mande la imagen de la ventana; le diremos qué sistema encaja antes de la visita.
Varía con el volumen de trabajo de cada semana, y el día exacto lo pactamos al medir. En julio y agosto media costa pide mosquiteras a la vez, de modo que la espera es más larga que en primavera. Le aconsejamos hacer el encargo en abril o mayo, cuando aún no ha llegado el bochorno. Si ya está en pleno verano, llámenos igualmente: muchas veces se puede encajar.
Cuéntenos qué huecos quiere proteger y vamos a medirlos. El teléfono lo cogemos las veinticuatro horas, festivos incluidos.
Con su nombre, un número de contacto y una frase sobre la avería tenemos suficiente; si añade en qué ventana está y hacia dónde mira la fachada, mejor todavía. Le llamará la misma persona que irá a su casa. Si prefiere hablar ya, Persimontgat Persianas Montgat atiende el 936 94 24 78 a cualquier hora.
Abierto las 24 horas, todos los días, urgencias incluidas.
Todos los barrios del municipio, de Sant Joan y Montsolís a Les Mallorquines, Can Siurana y Turó del Mar, y los pueblos de alrededor: Badalona, Tiana, El Masnou, Santa Coloma de Gramenet, Barcelona (Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris), Vilassar de Mar, Alella, Teià, Premià de Mar, Premià de Dalt, Sant Fost, Martorelles, Sant Adrià, Montcada y Mollet.