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Técnico revisando las guías de una persiana enrollable en una balconera junto al mar

Las guías de una balconera de primera línea, después de un otoño de llevant.

Averías de persiana en vivienda

Reparación de persianas en Montgat: buscamos el porqué

Que la persiana vuelva a correr sin tirones y que no le dé guerra otra vez dentro de un mes: a eso aspira cualquiera que marca nuestro número. La reparación de persianas en Montgat, tal como la entendemos, empieza por averiguar por qué ha cedido la pieza, ya que a pocos metros del agua el desgaste casi nunca lo explica todo.

Son ya 17 años encaramados a balcones de Sant Joan, Montsolís, Les Costes y el resto del pueblo. Contesta al teléfono el mismo técnico que después llama a su puerta, y lo hace con cintas, lamas y poleas de sobra en la furgoneta.

Cajón de persiana abierto con el eje, el tambor y la cinta a la vista durante una reparación

Arreglo de persianas en casa, tanto de cinta como de manivela

La persiana sigue colgada en su hueco y vuelve a moverse: así acaban casi todas nuestras visitas, sin obra y sin descolgar el paño entero. Trabajamos persianas enrollables de madera, PVC o aluminio, las que se suben con cinta y también las de manivela con cardán. Las alicantinas del balcón, sean de madera, de PVC o de esparto, también tienen arreglo: cordón partido, cadenilla atascada o tablillas sueltas.

Antes de sacar ninguna herramienta retiramos el registro del cajón y echamos un vistazo a todo el mecanismo. Así separamos la pieza culpable de la que solo ha sufrido porque otra tiraba mal desde hace tiempo.

En los pisos del centro construidos hace cuarenta o cincuenta años, el PVC de origen se ha vuelto quebradizo. En las unifamiliares de Can Maurici y Can Siurana lo que se resiente es distinto: paños anchos de salón que cargan el eje hasta doblarlo.

  • Cinta, recogedor y polea
  • Lamas rotas, flojas o caídas
  • Eje, fleje y topes
  • Guías torcidas o comidas por el óxido
  • Manivela, cardán y engranaje

Cambiar la cinta de la persiana sin olvidar el recogedor

El resultado que busca es una persiana que suba ligera y baje derecha, y para eso la cinta nueva necesita un recogedor que la enrolle con fuerza. Es la avería que más atendemos y suele resolverse en una sola visita.

Es también la que más a menudo se arregla mal. Si se pone cinta nueva sobre un recogedor cuyo muelle ya está flojo, al poco tiempo la cinta se enrolla torcida y cuelga floja de la caja.

Comprobamos si su persiana lleva cinta estrecha o ancha, de 14 mm o de 22 mm, cuánto tira el muelle y cómo anda la polea. Cualquier pieza que no pase la prueba se cambia en la misma intervención, y usted se ahorra volver a llamar.

Vivir cerca del agua añade un matiz: los tornillos que sujetan la caja del recogedor se oxidan y la caja termina bailando dentro del muro. Un consejo de mantenimiento: en cuanto la cinta muestre el canto deshilachado, llámenos. Así puede durar semanas, pero difícilmente un verano completo.

Reparación de persianas eléctricas, empezando por lo sencillo

Usted vuelve a pulsar y la persiana obedece: ese es el objetivo. Antes de culpar al motor descartamos las causas sencillas, que son las más frecuentes.

Miramos primero el interruptor o el emisor, que llegue corriente y cómo están los finales de carrera. Con los años esos ajustes se mueven y la persiana se queda corta o aprieta contra el tope hasta romper algo.

Si el motor suena y el eje sigue quieto, o el paño se planta a media subida, lo comprobamos dentro del tubo. Montamos y reparamos Somfy, Becker, Nice, Gaposa, Simu, Dooya y Cherubini; si un motor está acabado, ponemos otro con la misma fuerza.

En Montgat, lo que más castiga a un motor es el agua que se condensa en el cajón en los meses fríos. Por eso, al acabar, aislamos el empalme y cerramos el registro a conciencia.

Técnico desatascando por la noche la persiana de una balconera, con la luz del salón encendida

Avisos a cualquier hora

Reparación urgente de persianas cuando la casa no puede esperar

Que su casa vuelva a cerrarse antes de irse a dormir: para eso existe el aviso urgente. El teléfono se contesta a cualquier hora, domingos y festivos también, y en Montgat y los municipios cercanos el técnico se presenta en menos de una hora. También atendemos avisos en Badalona, Tiana, El Masnou, Alella y Teià, y en toda la franja de Sant Adrià de Besòs a Vilassar de Mar. Hacia el interior llegamos a Santa Coloma, Sant Fost, Martorelles, Montcada y Mollet.

No todas las averías corren la misma prisa. Corre un bajo cuya ventana ya no cierra frente a la acera. Corre también una persiana descolgada que aporrea la fachada en cada ráfaga, o la del cuarto de un crío que no hay manera de bajar a la hora de dormir.

Mientras nos explica lo ocurrido por teléfono, le facilitamos un WhatsApp; si le es posible, envíe por ahí una foto o un vídeo de la persiana. Viendo la imagen sabemos qué pieza meter en la furgoneta y llegamos con ella en la mano.

También llaman de noche los comerciantes, con otra clase de problema: el cierre del bar o de la tienda funciona con ballesta y lamas de acero, y lo tratamos aparte.

Lo que ve en la ventana y la pieza que lo provoca

Conocer la pieza que falla evita pagar recambios que no hacían falta. Aquí van los síntomas más comunes en las viviendas del pueblo y su explicación más probable.

  1. Una raya de luz o una lama salida

    Si entra luz por una línea o la persiana baja ladeada y se traba, hay alguna lama partida o escapada del carril. Normalmente sustituimos solo esas, con un perfil y un tono iguales, y el resto del paño se queda como está.

  2. La cinta corre pero el paño no sube

    Usted tira y la cinta o la manivela se mueven, pero arriba no pasa nada. Detrás suele haber una polea rota o un eje que ha saltado del soporte; se cambia la pieza y se nivela el eje para que el fallo no se repita.

  3. Persiana caída dentro del cajón

    Cuando el paño desaparece hacia arriba, casi siempre ha cedido el fleje que lo engancha al eje o se han perdido los topes que lo frenan. Rescatamos el paño, lo enganchamos de nuevo y colocamos topes para que frene donde debe.

  4. Guías que rascan por el salitre

    La sal del aire se adhiere al aluminio y, mezclada con la arena que arrastra el viento, crea una capa áspera que frena la bajada y lima los cantos de las lamas. En las calles que dan a la playa es el aviso estrella cada otoño, y en nuestro calendario de la costa explicamos lo que el llevant le hace a las guías. Las dejamos limpias y rectas, o las sustituimos cuando el perfil ya tiene picaduras.

  5. Cajón que silba o deja pasar humedad

    Una tapa de registro mal encajada mete humedad y polvo, y un cajón de obra con rendijas hace vibrar la persiana cuando sopla. Cuando el registro da acceso, se corrige sin abrir la pared. Si en esa ventana también hay una mosquitera con la malla rasgada, lo resolvemos en el mismo desplazamiento.

Reparar o cambiar la persiana: la cuenta que hacemos con usted

Usted sale de la visita sabiendo si merece la pena gastar en esa persiana. Si el arreglo tiene sentido, lo hacemos; si no lo tiene, también se lo decimos.

Sale a cuenta reparar cuando el fallo se limita a una pieza y lo demás aguanta: una cinta, dos o tres lamas, una polea o un motor del que aún se fabrican recambios. Es el caso de casi todos los avisos.

Deja de salir a cuenta cuando el PVC amarillea y cruje al doblarlo, cuando el óxido ha entrado en el interior de las guías o cuando ya nadie fabrica piezas para ese modelo. Cambiar hoy una pieza aislada sería pagar otra salida en cuestión de meses.

Si llegamos a ese punto, le contamos las alternativas sin prisa y, si prefiere sustituirla, nuestro servicio de instalación de persianas se encarga de todo el hueco, con materiales que soportan la brisa marina.

Otros dos caminos para la misma ventana

  1. Cuando ya no vale la pena remendar

    Si el paño entero está agotado, lo razonable es renovar la persiana de arriba abajo: medimos su hueco y la cortamos en nuestro taller.

  2. Cuando la cinta se ha vuelto una pesadez

    Una persiana de cinta que esté sana admite motor sin cambiarla. Puede aprovechar la reparación para plantear la motorización de persianas en esa ventana.

Lo que juega a su favor el día de la reparación

  • La pieza ya viene en la furgoneta

    Llevamos encima cintas, recogedores, lamas, poleas y motores, así que lo habitual es terminar en la primera visita sin tener que volver a por material.

  • Una sola cara de principio a fin

    La persona que diagnostica su persiana es la que la repara y la que responde si algo falla después. Sin subcontratas ni caras nuevas en cada visita.

  • Piezas que no se rinden al salitre

    En guías y soportes solo colocamos acero inoxidable o aluminio lacado: así el aire húmedo de Montgat no los deja rígidos al segundo invierno.

  • Garantía siempre y salida sin cargo

    Cada reparación tiene garantía. Y la salida no se cobra ni dentro del municipio ni en los pueblos de al lado.

Cuatro pasos y su persiana otra vez en marcha

  1. Nos describe la avería

    Llámenos cuando sea; si le cuesta describirla, en la llamada le indicamos a qué WhatsApp mandar la imagen. Con dos preguntas bien hechas ya intuimos la pieza y preparamos el recambio.

  2. Revisamos el mecanismo con usted delante

    Ya en su casa miramos todo el conjunto y no solo lo roto, y le mostramos qué ha cedido y el motivo.

  3. Precio dicho antes de empezar

    Le adelantamos el importe y le aconsejamos si reparar o cambiar. El presupuesto no cuesta nada ni le ata a nada.

  4. Recorridos de prueba hasta el tope

    Antes de recoger la ponemos a recorrer el hueco entero varias veces, ajustamos los topes y, si lleva motor, sus finales de carrera, y le damos un par de pautas para el invierno.

Tres franjas de coste según la pieza

Conocer de antemano la franja de su avería le evita sorpresas. En esta página no verá tarifas, y no es por esconderlas: dos ventanas nunca son iguales. Pesan la pieza, el material, el tamaño del paño, la planta y si se llega a ella desde dentro o hay que salir al balcón.

Económico · cinta, recogedor o unas lamas

Trabajos breves, con recambios corrientes que llevamos siempre y casi sin desmontar.

Moderado · eje, polea, fleje, topes o guías

Obligan a abrir parte del cajón o a rectificar perfiles; el precio cambia según lo ancho que sea el paño y lo cómodo que resulte trabajar en él.

Premium · motor y electricidad

Si toca cambiar un motor tubular, el coste aumenta según la marca y el par que necesite el paño.

Con una foto ya podemos decirle en qué franja estará. La cifra exacta se la damos en su casa antes de empezar, y si no la acepta, la visita no le cuesta nada.

Dudas de quien tiene una persiana parada

Cambiar una cinta se sitúa en la franja más económica, siempre que el recogedor no necesite relevo. El precio sube un peldaño si hay que intervenir en el eje, la polea o las guías, y otro más si el fallo es del motor. También cuentan el tamaño y la altura a la que esté. La cantidad exacta se la decimos allí, y solo trabajamos si le parece bien.

Lo más útil es no tocarla. Insistir con la cinta o con el interruptor acostumbra a partir la polea o a desencajar lamas, y lo que era un arreglo pequeño se complica. Si cuelga a media altura y le da miedo que caiga, no la empuje desde el balcón. Llámenos y, si tiene el móvil a mano, hágale una foto: al teléfono le diremos por qué WhatsApp hacérnosla llegar.

Casi siempre, sí. Suele tratarse de un fleje partido o de topes que faltan, y ambas cosas van en la furgoneta. Abrimos el registro, sacamos el paño, lo enganchamos otra vez al eje y añadimos topes. Solo hay que volver otro día cuando el eje está torcido o el modelo es raro de encontrar.

No hace falta. Se sustituye la lama rota, y las vecinas si también han sufrido, con un perfil y un color que casen. Pensar en sustituirla completa solo compensa cuando son muchas las lamas que crujen y se parten porque el PVC ha envejecido. Si es su caso, lo sabrá antes de que empecemos.

Normalmente, que algo roza dentro de las guías. Junto al mar suele ser una capa de sal y arena, aunque también puede ser un carril torcido o una lama que sobresale. Si no se atiende, el roce desgasta las lamas y obliga a la cinta o al motor a trabajar de más. Con limpieza y ajuste se corrige, y lo prudente es revisarlas cada octubre, tras las primeras tormentas.

Sí. Lo primero es descartar lo sencillo: mando o interruptor, corriente y los topes electrónicos del recorrido. Cuando la avería es del motor en sí, valoramos si tiene arreglo o si sale mejor poner uno nuevo de fuerza parecida. Como trabajamos con las marcas más comunes, rara vez hay que esperar al recambio.

¿Su persiana ha dicho basta? Cuéntenos qué hace

El 936 94 24 78 contesta a cualquier hora. Si prefiere no hablar ahora, puede explicarnos la avería por escrito y le llamamos nosotros para cuadrar la visita.

Al otro lado no hay una centralita, sino un persianista de Montgat que conoce bien las ventanas de la costa y le dirá con franqueza qué le ocurre a la suya.

Escríbanos

Déjenos una nota y le llama el técnico

Con su nombre, un número de contacto y una frase sobre la avería tenemos suficiente; si añade en qué ventana está y hacia dónde mira la fachada, mejor todavía. Le llamará la misma persona que irá a su casa. Si prefiere hablar ya, Persimontgat Persianas Montgat atiende el 936 94 24 78 a cualquier hora.

Teléfono

936 94 24 78

Horario

Abierto las 24 horas, todos los días, urgencias incluidas.

Dónde vamos

Todos los barrios del municipio, de Sant Joan y Montsolís a Les Mallorquines, Can Siurana y Turó del Mar, y los pueblos de alrededor: Badalona, Tiana, El Masnou, Santa Coloma de Gramenet, Barcelona (Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris), Vilassar de Mar, Alella, Teià, Premià de Mar, Premià de Dalt, Sant Fost, Martorelles, Sant Adrià, Montcada y Mollet.

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